"Es cierto, no es así", intervino Melody desde la cocina.
Troy no pudo evitar reírse. Todos se rieron, incluso el pastor, y Troy estaba seguro de que hasta la última persona en esa casa iría directamente al infierno. Captó la mirada de Joy por un breve segundo cuando ella les trajo más cervezas, con una sonrisa tan amplia como la de él. Era difícil encontrar gente que no lo juzgara por sus malas acciones, y mucho menos gente que pudiera encontrarle humor.
“Bien, hablaré con Hamson. Pero no voy