CAPÍTULO 32
Ya no sé si me creyó, o no, pero lo deje estar cuando ella me abrazo. Tal vez lo hace para ya no estar en ese tire y afloja que no nos lleva a ningún lado. No sé, solo sé que estoy completamente agradecida porque no estamos dando vueltas en lo mismo, cuestionando si mis respuestas fueron sinceras o no. Me siento tan inquieta que al soltarla del abrazo no puedo evitar mirar la puerta blanca del baño de mujeres.
Ahí es donde experimente el mejor y peor sexo en mi vida. Digo esto porqu