A L E X E I
De solo mirar la fachada del lugar, no quedaba dudas de la situación del hermano de Melina. Aunque no dije nada, mantuve la calma. No entendía por qué en azares del destino tuvimos que terminar aquí en Tokio para recuperar el anillo, cuando todo estaba bien hacía no tantos meses. Ya tenía planificada la vida que tendría luego de casarme con Rebecca.
Aunque yo por dentro también agradecía no tener que hacerlo. No cuando Melina Sandoval apareció hace un año en mi vida, en mis pensamie