55. Te equivocaste de mujer
El día había sido interminable.
Skyler llevaba horas en reuniones, su voz cansada, los ojos irritados de tanto leer informes y gráficos. Pero lo que realmente la agotaba no eran los números, sino el peso de todo lo que había vuelto a su vida desde el regreso de su hermana.
Últimamente no dormía bien. Había noches en que despertaba sobresaltada, imaginando que Delaney volvería a arrebatarle todo otra vez.
Aun así, se mantenía firme. Había construido demasiado como para dejar que el pasado la