41. Noche prohibida
El violín se deslizaba entre los murmullos del bar, una melodía suave y envolvente que parecía hipnotizar a los presentes.
La noche de máscaras reunía a la élite más exclusiva de la ciudad.
Con los rostros cubiertos, las miradas insinuantes, las risas discretas; todo estaba envuelto en un aura de secreto y deseo.
Alessia Accardi observaba desde la barra, con una copa de champaña en la mano. Llevaba un vestido negro de seda que se ceñía a sus curvas recién descubiertas, y una máscara dorada que cubría la mitad de su rostro.
Su cabello caía en ondas sobre los hombros, y sus labios, pintados de rojo intenso, temblaban levemente.
No solía asistir a ese tipo de eventos, pero esa noche había decidido dejar de ser la niña perfecta de la familia Accardi.
Esa noche no era la heredera, ni la nieta obediente, ni la mujer prometida a un desconocido por conveniencia.
Esa noche solo quería ser Alessia, sin su apellido ni nada que la atase a lo que eso implicaba.
"Tienes que hacerlo, por la f