Mundo ficciónIniciar sesiónBruno
Mierda, esta vez si me pase, no debí desconfiar así de ella, nunca nos a dado motivos para eso, a Mateo menos cuando solo eran los dos. Alcanzamos a ver qué sale en su auto a toda prisa – busquemos la por separado – me dice Mateo caminando al suyo.Maneje durante horas mientras trataba de llamarla, me mandaba directo al buzón de voz.Volvimos a casa pensando que podía haber llegado, pero si auto no estaba, Mateo se me acerca con cara de desesperación – Bruno ¿aún nada?






