Bruno
Me acerco a ellos viendo que mi padre ya está más tranquilo – creo que ya pasamos con él, esperen a que los llame, me quedare trabajando hasta la tarde – no quiero que se enoje contigo – me dice Alexandra – tranquila, no pasará nada – la beso en la frente y nos despedimos.
Mi padre no me habló en un bue rato, se enfoco en los papeles que le habíamos entregando tratando de comprender lo que está leyendo. Su silencio era tan malo como lo que debe estar pensando.
-¿no d