Alexandra
Lo sabía, no era efecto del alcohol, lo quería, la extensión que sería solo para mí de ellos, Bruno es como el amor que uno tiene de la infancia que sabes que nunca tendrás, pero Mateo es el amor de mi vida.
Ambos me hacen llegar al orgasmo, estábamos concentrados en eso.
Trato de regular mi respiración y veo a Bruno pararse, le tomo la mano y lo tiro a mí - no te vas a ir- tomo su cara y lo beso, mientras el me levanta.
Miro a Mateo para que se levante también, los tomo de la