Mundo ficciónIniciar sesiónAlexandra
Estaba tan emocionada por ellas, al ver a Mateo no podía disimular mi alegría – me alegra verte- me dice colocando un mechón de mi cabello detrás de mi oreja – a mí también me alegra - ¿podemos hablar en algún lado? – pregunta mirando hacia adentro – cerca hay una cafetería, podemos ir ahí –La cafetería no estaba muy lejos del complejo, saliendo de él a una cuadra, nos sentamos en una mesa pequeña, pero él se sentó aún más cerca de mí, abrazando mi silla. No lo conocí






