Por Denis
Nos dormimos cuando los rayos del sol entraban por la ventana.
Abrazados con el calor de nuestros cuerpos acompañándonos.
Me despertó con café y unas tortitas recién hechas.
-No te entusiasmes, no sé cocinar, lo hizo la señora que cocina y limpia.
-¿Vive acá?
Le pregunto porque la noche anterior no vi a nadie.
-Sí, en un costado del parque está la casa de los caseros, es un matrimonio, él se hace cargo del mantenimiento y ella de la comida y también viven allí, tres mucamas más.
-¿Nos