Perspectiva de Elena (Elena's POV)
Un golpe suave y rítmico en la puerta me despertó de un sueño inquieto. Me senté lentamente en la gran cama, frotándome los ojos para limpiar el cansancio persistente. "Adelante", dije en voz baja.
La pesada puerta de madera se abrió y Mila entró con cautela, llevando una bandeja de plata con un desayuno fresco. Con mucho cuidado la colocó frente a mí en la cama. "Buenas noches, Donna", me saludó alegremente, con los ojos brillando con una calidez genuina.