capítulo 31

Mis lágrimas no dejan de salir, Dilan es un idiota, como puede tirar la comida, es solo un antojo, tenía días en el hospital con tantas ganas de algo dulce y el solo viene y me lo quita me encantaría gritarle, pero solo me levanto y sin hablarle me voy a la habitacion dando un gran portazo no lo quiero ver, ni hablar con el, máx me sigue me acuesto en la gran cama y el sube colocando su cabeza en mi abdomen, sera qué ya puede sentir al bebé, eso me alegra y por fin dejo de llorar, lo que hace
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