DAMIAN WINTER
Stella terminó saliendo del trabajo antes de lo habitual. Los niños hablaban en el asiento trasero, compitiendo por quién llegaba primero al videojuego, pero Stella no abrió la boca ni una sola vez. No esperaba que lo hiciera. Siempre parecía medir cada palabra cuando estaba cerca de mí, como si cualquier frase pudiera usarse en su contra. Y no se equivocaba.
Cuando Jonas estacionó frente a la casa, los niños fueron los primeros en bajar. Stella los siguió, cargando mochilas, inte