Mundo ficciónIniciar sesiónEl desayuno entre esposo y esposa transcurrió en silencio. Alondra no se atrevía a mirar a Diego, quien estaba desayunando mientras miraba su teléfono, o más bien desviaba su atención hacia el aparato.
Toda la noche Alondra se sintió extremadamente culpable, pero no pudo cumplir con sus deberes como esposa. Estaba claro que Alondra se sentía culpable por fantasear con







