DIEGO
Hernán comenzó a mover el auto en la via de forma errática, pasando de un carril a otro, tuve que sujetarme fuerte para no golpearme, a pesar de traer puesto el cinturón de seguridad.
- ¿Que pasa?- le grité.
- Nos siguen, señor, estoy tratando de perderlos.
Hernán era un ex militar, y era uno de los mejores guardaespaldas que mi padre había contratado, estaba siempre listo para este tipo de situaciones.
- Solo un poco más y los perderemos.
Volteaba hacia atrás, un vehículo co