~HARPER SULLIVAN~
Me quedé inmóvil, con la espalda recta como si ese gesto pudiera sostenerme entera. Cole seguía arrodillado frente a mí, tan cerca que podía ver la sombra de humedad en sus pestañas y el brillo tenue de la lámpara resbalando por su cabello aún húmedo. La habitación subterránea estaba en silencio, un silencio denso, como si el aire se hubiera vuelto piedra y nos obligara a respirar despacio.
—No —repetí, pero mi voz ya no tenía fuerza. Sonó como una excusa, como una defensa