COLE BLACKWOOD
Entramos a la casa y, sin detenerse, mi padre nos indicó que fuéramos a su despacho. Se adelantó, seguro de que lo seguiríamos.
Mi padre abrió la puerta y, con un gesto seco de la mano, nos pidió que entráramos. Hice que Harper pasara primero y, cuando yo crucé detrás de ella, noté cómo se quedaba completamente inmóvil al cruzar el umbral.
Se había paralizado.
Seguí su mirada y entonces lo entendí.
Dentro del despacho, sentado en una de las sillas, esperándonos, estaba Aarón.
La