~SHELIA~
El ambiente cambió en el instante en que mi madre cruzó la puerta.
No fue solo su voz ni su presencia, fue la forma en que todo se tensó alrededor, como si el aire se volviera más pesado, más difícil de respirar. Nadie dijo nada al principio, pero todos sabíamos que ese momento iba a romper la pequeña burbuja de felicidad en la que estábamos disfrutando.
La miré de frente.
Esta vez no bajé la mirada. No estaba dispuesta a ceder.
—No voy a permitirlo —dijo, avanzando un par de paso