Mundo ficciónIniciar sesión-30 de Octubre de 2017-
La orden del comandante Gómez Palacio había sido clara: “bájenle lo humos a esa hija de la chingada” y eso era lo que Gutiérrez y sus compañeros estaban haciendo. El comienzo no había sido muy alentador que digamos, porque después de la presentación con la “mamita” Carrillo, el único resultado había sido un lesionado —él mismo, pues se había atrevido







