154. Un minuto de paz
Ravenna
Benjamin estaba sobre mí, sus labios presionando los míos con un deseo ferviente. Mi cuerpo reaccionaba instintivamente, sucumbiendo al placer que sus caricias provocaban. Sin embargo, una parte de mí, aún consciente del entorno, recordó dónde estábamos. Con esfuerzo, me aparté de él, tratando de recuperar el aliento.
"Ben, estamos en el hospital." Mi voz salió entrecortada, pero firme. Él rió, un sonido ronco y lleno de deseo.
"Eso no es un problema, Luna." Sus ojos brillaban con una m