146. El fin
Benjamin
El claro finalmente dio paso a una vista clara de la cabaña que Ester había mencionado. Estaba escondida entre los árboles densos, con una luz tenue emanando de las ventanas. El movimiento era constante. Lobos patrullaban alrededor, moviéndose con una precisión que mostraba que estaban en máxima alerta. Estábamos ocultos en la vegetación, observando cada detalle.
"Tayrus, mira eso", susurré, señalando a los lobos que se movían en patrones coordinados. "Están esperando algo."
"Sí", resp