128. Manipulación mental
Ravenna
Pasear por la ciudad con Rubi era uno de mis momentos favoritos. Sentir el clima agradable y el aire fresco en la piel, mientras las personas me saludaban con sonrisas y palabras amables, era algo que calentaba mi corazón. La sensación de ser aceptada y reconocida por la comunidad era nueva y emocionante para mí, algo que nunca había experimentado en el Sur.
Caminé por algunas calles hasta llegar a una plaza encantadora, donde me senté en un banco bajo la sombra de un árbol. Movía suave