129. Supuesto Ataque
Benjamin
La rabia y la frustración me estaban consumiendo. Lo que le sucedió a Ravenna me afectó profundamente, y mi lobo se retorcía en mi pecho, ansiando una oportunidad para hacer pedazos a Sarah. Todo parecía caótico, y mi mente iba a mil por hora. Para no descargar esta tensión en nadie, decidí ir a la oficina, donde sabía que podría estar solo por un tiempo.
Cerré la puerta detrás de mí y me senté en la silla, intentando controlar mi respiración y calmar a mi lobo. Cada minuto que pasaba,