122. Un momento nuevo
Ravenna
Mientras caminaba por los iluminados pasillos del hospital, sosteniendo a Rubi en mis brazos, sentía una sensación reconfortante al ver a las personas regresando lentamente a sus habitaciones, con rostros ahora más tranquilos y llenos de esperanza. Mi corazón se calentaba al ver cómo la paz volvía gradualmente a nuestro refugio.
Con una sonrisa suave, ofrecía palabras de consuelo a cada persona que cruzaba en mi camino, compartiendo un poco de tranquilidad en medio del caos que había sa