Aleksei miraba a Ivanna en el jardín. Ella aún practicaba el uso de armas y mostraba un gran avance; aunque él sabía que siempre la protegería, quería que ella también supiera defenderse por sí misma.
- Hola, Aleks -dijo ella, dejando el arma sobre la mesa metálica.
- Gatita -respondió él con su voz