- Mientes - dijo Dante con los dientes apretados.
Damon no se inmutó. Se levantó de su silla, caminó hacia el librero y abrió una caja fuerte oculta entre los volúmenes. Sacó una carpeta de piel y regresó hacia su nieto.
- Esta es la baja del internado. La recibí días después de que fuiste liberado