Ivanna y Aleksei llegaron a la villa Montenegro. Al entrar, fueron directo al jardín trasero donde se encontraba el abuelo Damon tomando un café tranquilamente.
- Hola, abuelito -dijo Ivanna animada, acercándose a darle un beso en la mejilla.
- Mi ovejita, ¿cómo estás? -preguntó Damon con una gran s