Chloe sacó los dedos de su intimidad y, sin dudarlo, llevó la mano hacia la boca de él. Dante no tardó en succionarlos, saboreando el rastro de ella lo que le provoco soltar un gruñido.
- Eres una adicción, nena -soltó él tras dejar de saborear sus dedos, y le quito las últimas prendas que llevaba p