Cuando regresó a la cama, se deslizó bajo las sábanas. Chloe no dejaba de verlo con duda en sus ojos almendrados, sorprendida por el repentino cambio en su actitud.
- Duerme - dijo él, manteniendo su mirada firme en el celular de ella, que había dejado sobre el buró a su lado.
Dante se acomodó y, au