Kenton cubrió con las sábanas el cuerpo desnudo de su esposa luego de hacerle el amor. Hacia mucho tiempo que no tenía la dicha de sentirla íntimamente y siendo su esposa aquella noche fue aún mejor que todas las anteriores en el pasado.
Esmeralda no sabía de que manera mirar a Kenton a los ojos. Había experimentado mucho placer, tanto como nunca antes, pero cada vez que él le decía cuánto la amaba se le estrujaba el corazón por no poder sentir ni decir lo mismo.
La recién casada pensab