POV DE ELENA
El trayecto hacia mi antiguo vecindario se sintió como avanzar a través de un sueño. Carlos permaneció como una sombra silenciosa y vigilante en el asiento delantero mientras nos deteníamos junto a la acera. Mi edificio de apartamentos se veía exactamente igual —la pintura descascarada, la luz parpadeante del pasillo—, pero me sentía como una extraña regresando a un lugar al que ya no pertenecía.
—Una hora, señora —me recordó Carlos.
Asentí y bajé, sintiendo el aire húmedo de la ciu