POV DE ELENA
El viaje a casa fue tranquilo, pero no era ese silencio pesado y sofocante que solía compartir con Nathan. Carlos conducía y no tenía ese aire frío que su jefe llevaba a todas partes.
—Hiciste un trabajo increíble esta noche, Elena —dijo Carlos, mirándome por el espejo retrovisor—. El vestido esmeralda... nunca había visto a Diane tan feliz. Realmente demostraste que todos estaban equivocados.
Apoyé la cabeza contra el cristal frío de la ventana, con una pequeña sonrisa en los labio