Narra Emma
Una vez que todos estuvimos listos nos fuimos por caminos separados, Nicolás no se atrevía a verme y sabía que se sentía mal por lo sucedido. Estacioné el carro en su parque favorito y le pedí que nos bajáramos, él un poco contrariado por mi petición accedió a hacerlo y me siguió pero en esta ocasión lo diferente fue que me tomó de la mano haciendo que me sorprendiera.
_ Cariño, es cierto que lo que hiciste ayer no estuvo bien _ le dije sentada en una banca _ pero soy consciente de q