Astrid se tuvo que ir de repente, al parecer tenía algún problema que le había surgido y se fue con su compañía a toda prisa, sinceramente esperaba que cualquier cosa por la que estuviera pasando se viera arreglada lo más pronto posible.
— Mamá — Nicolás se acercó a mí — el señor Améry me invitó a su casa en Italia, Ania se encuentra muy entusiasmada en ir, ¿Podemos viajar hasta allá o es algo que no se puede hacer?
— Ustedes pueden ir — Paola nos miró fijamente — pero nosotros en definitiva n