Nathan me miró sorprendido por lo que le había dicho, pensé que tomaría la noticia de otra forma pero al parecer me equivoqué.
— ¿Acaso hay algún problema conmigo?
— No es eso, por mí estaría encantada en que siguieras trabajando a mi lado, pero también comprendo que no eres un asistente personal sino un abogado que viene siendo director de un colegio, y, y, y… ¿Sabes qué? Olvida lo que te pedí, puedes seguir con tu puesto, pienso pagarte tus honorarios y no es algo que se encuentra a discusi