Massimo llego antes que Marco al cementerio, no espero a que llegara más personal, entro y se dirigió al lugar indicado, llevaba el alma en un hilo, no sabía quién le había hablado, aunque su voz le resultaba familiar, Paloma estaba con ese misterioso personaje, no podía dejarla sola ni un minuto más.
Cuando iba llegando al lugar donde descansaban los restos de Pietro, se sorprendió al ver una silueta conocida, “¡Era Pietro! ¡No había muerto!” fue lo primero que pensó al ver la silueta parada fr