Paloma entró a la casa, procurando no hacer ruido, sin embargo, no esperaba toparse con su madre en el recibidor.
— Paloma, hija, ¿podemos hablar?
— Hola, mamá… Estoy un poco cansada, ¿podría ser mañana?
— No hija, debemos hablar hoy…
Paloma tomó aire y acepto con la cabeza, ella estaba tratando de no tocar ningún tema, ya que no sabía cuál sería su reacción, precisamente eso la hizo no pisar un pie ese día en casa hasta las altas horas.
— ¿Me acompañas al estudio de tu padre?
— ¡Bien, vamos!
Un