El nos miró de forma fría cuando estuvimos frente a su celda, era más que obvio el odio que nos tenía hacia nosotros, pero era algo mutuo, yo también lo odiaba y más cuando recordé que el día del accidente el había besado a mi chica y eso nunca lo olvidare, jamás lo haré.
La celda es abierta ya nosotros entramos, menos mal y el estaba encadenado y como un humano, sonrío al verlo así tan miserable y me fulmina aún más, pero no me importa, porque el esta allí y yo estoy aquí y estoy más fuerte qu