Mi corazón empieza a latir rápido, mi respiración cambia un poco su ritmo, mientras mi mente intenta disipar todos esos pensamientos que fueron causados por la mente pervertida de Priscila, pero que aun así, no evita que pose mi mirada sobre mi prometido, quien cierra la puerta con cuidado, antes de voltearse y sonreírme como si yo no estuviese a punto de un colapso.
- hola - dice mostrando una sonrisa en su rostro, una que me causa aun mas temor cuando veo como empieza a dar varios pasos en mi