Mundo ficciónIniciar sesiónEN LIMA
Fernanda y su abuela salen de casa rumbo al hospital. La muchacha va muy animada a pesar de llevar por dentro su corazón roto, intenta ser muy fuerte y seguir siendo para su abuelita el sol que alegra sus mañanas.
—¿Puedo manejar esta vez?—Por supuesto cariño —Le responde sonriendo la vieja —Solo cuando tengas dieciocho.—No es justo, ya todos en la escuela tienen






