Mi corazón se detiene o al menos eso es lo que siento, tengo ganas de llorar, pero me mantengo firme.
—No pretendo que entiendas mi comportamiento—declara Aidan severamente—así como tampoco te pedí que te metieras en mis asuntos más allá de lo que te pedí.
—¿Acaso Grace lo sabe ya?—protesta el joven Liam—¿Sabe que la engañas?
—Si insistes más de lo que realmente te importa, imagino que fue ella quien sugirió la idea ¿No?
—Y con justas razones ¿Con quien de todas tus zorras estuviste anoche?