Faltando días para la boda de Salomé, ella con horror descubrió que estaba embarazada del rubio sexy que tantas veces la había hecho temblar en solo dos noches compartidas. Ese semental era tan hermoso, pero también tan descuidado...
-Maldición, ¿Que mierda haré? ¡Maldición!- Comenzó a caminar de un lado a otro y agitó la prueba de embarazo creyendo que de ese modo la segunda línea podría borrarse
-¿Está todo bien?- Lo escuchó hablar a su futuro esposo a través de la puerta y volvió a maldecir