Audrey había acabado con los cuartos, los que le suponían un gran reto. Ella jamás había tenido sexo ni dentro ni fuera del club y había diseñado los lugares para que las parejas fueran a cumplir sus más locas y perversas fantasías.
Afrodita estaba más que orgullosa de todo lo que habían logrado. Observaba las fotos del antes y del después sin podérselo creer. Realmente las mejores amigas hacían un equipo laboral increíble.
-¿Cuando será la inauguración?- Audrey habló con Apolo
-Aún necesita