Especial Cap. 58
Ese día de caos comenzó con un error inocente.
Davina, que no tenía malas intenciones, le dijo alegremente a su padre:
—¡Mami se cayó!
Lo que debía ser un comentario inofensivo de una niña parlanchina se convirtió en una auténtica emergencia.
¿La razón? Bueno… porque su padre era el señor Alexander.
Y desde que el embarazo de Livia había sido confirmado, el señor Alexander se había transformado en el esposo más sobreprotector del mundo.
Aquella misma tarde, Damian había ordenado a su asistente,