Alizza se paró frente al escritorio, enseguida notó las marcas en el cuello de Bruno, el gesto que hizo no fue muy agradable.
—¿Qué necesitas?. –Preguntó Bruno, visiblemente molesto por su presencia, no toleraba que se acercara a él.
—Cómo le dije anteriormente, deseo disculparme con usted, no fue correcto mi comportamiento, estoy muy apenada por ello.
—Así es, no lo fue. —Contestó con desagrado, quería que la chica notará que no debía acercarse a él.
—Espero me perdone. —Hizo pucheros al decir