Regina
Me despierto de la increíblemente placentera siesta que acabé tomando después de vomitar mi hamburguesa y una vez más el aburrimiento se apodera de mí. Estoy acostumbrada a la monotonía de estar encerrada, pero por algún motivo se siente diferente ahora.
Quizás es el hecho de tener muchos más lugares donde ir o el hecho de que puedo hablar con otras personas, pero definitivamente no me agrada. Uso el baño antes de bajar una vez más las escaleras y simplemente me dejo caer en la sala de e