77. ¡Es real!
Comienzan a entrar los primeros rayos de sol y con él un nuevo día, mientras hago un esfuerzo por abrir mis ojos tengo miedo de que quizá todo ha sido un sueño pero al sentir su brazo rodeando mi vientre sonrío, es real está junto a mi.
Su respiración acompasada me deja claro que todavía duerme, al recordar lo ocurrido en la noche me siento conmovida y unas lágrimas escapan de mis ojos esta vez no son de tristeza sino de alegría.
Se que quizá son las hormonas las que me hacen sentir tan sensibl