En la vida de todos existe una persona cuya presencia los hace sonreír un poco más, cuya ausencia los enloquece hasta la médula. La persona en mi vida era la abuela. Desde el día en que comencé a aprender a caminar hasta el día en que me convertí en el apoyo para su caminar, ella estuvo conmigo, siempre. Pero ella me dejó disparando una dinamita en mi corazón. Ahora no tengo a nadie que me apoye, haga lo que haga mal, nadie que me golpee si bebo más, nadie que me pel