Mundo ficciónIniciar sesiónLEYLA
Mi boca se seca al instante, así que trago saliva.
Se está tan a gusto en los brazos de Malak, que ni siquiera pienso en sus mentiras y en el daño que me ha hecho. No solo me ha quitado la libertad, sino que ahora debo ser la sirvienta de su "prometida". No sé dónde está mi amigo, ni que va a ser de mi cuando Malak de case con esa puta. Y si soy sincera, me importa que Malak contraiga matrimonio con Silene.







