Mundo ficciónIniciar sesiónLeyla.
De un momento a otro siento como me asfixio.
Malak está encima de mi espalda, aunque intente protegerme, hace lo contrario, me mata poco a poco por falta de oxígeno. Toso con la almohada pegada a mi cara y lucho por quitarlo encima de mí. Pero parece que pesa una tonelada, o es que estoy perdiendo la fuerza.
Mis pulmones queman, parece que me entiende cuando me libera. Cojo una bocanada de aire, lo miro. Se ha bajado de la cama







